Estas fotografías reflexionan sobre cómo la desaparición de las historias pueden ser más significativas que su mera representación visual. La obra se centra en los vestigios que dejan las vidas que pasan y en cómo las historias desaparecen, presentando paisajes urbanos donde se percibe una precencia ausente. Estos espacios escapan a la percepción directa, sugiriendo que lo verdaderamente significativo no siempre es visible a simple vista. En este contexto, las imágenes invitan a una reflexión más profunda sobre nuestra comprensión del mundo, sugiriendo que existe una dimensión que va más allá de lo que captamos con una mirada superficial.